IA + búsqueda semántica · Compras B2B

Cotizador inteligente: de una lista pegada en texto libre a una cotización formal en segundos

"2 taladros percutores de 1/2, cinta aislante x10 y un casco blanco talla M" — así escribe un cliente real, y así lo recibe este sistema: pega la lista en texto libre y sale una cotización formal con precios reales de mercado. Sin plantillas, sin códigos, sin horas de un vendedor buscando ítem por ítem.

Compras B2B · DistribuciónEn producción, no demo

Problema

Cotizar una lista de compra toma horas: interpretar lo que el cliente escribió, buscar cada ítem, comparar precios y armar el documento.

Resultado

El cliente pega su lista en lenguaje natural y recibe una cotización formal con precios de mercado en segundos.

El contexto

En la distribución B2B, cotizar es el cuello de botella silencioso: el pedido llega por correo o chat, escrito en el lenguaje del cliente — cantidades en palabras, marcas a medias, tamaños aproximados — y alguien tiene que interpretarlo, buscar cada producto, comparar precios y armar un documento presentable. Horas por cotización, y el cliente comparando con quien respondió primero.

Lo difícil no es buscar un producto: es entender un pedido. "Escritorio y silla con ruedas" significa una silla de oficina, no una silla de ruedas. Esa clase de ambigüedad, obvia para un humano, es donde los buscadores tradicionales fallan.

Cómo funciona

El flujo tiene tres etapas de IA. Primero, un modelo de lenguaje parsea el pedido completo — separa ítems, interpreta cantidades escritas en palabras, conserva marca y tamaño, y usa el contexto del pedido entero para resolver ambigüedades. Segundo, cada ítem se busca por significado contra un índice semántico de cientos de miles de productos con precios de mercado.

Tercero — y esta etapa es la que separa un demo de un sistema confiable — otro modelo valida cada coincidencia: ¿esto ES el producto pedido? El aceite de cocina no se confunde con aceite de motor ni con una freidora. Si hay un solo candidato válido, se elige automático al mejor precio; si hay productos genuinamente distintos, el sistema pregunta con opciones simples; y si no encontró algo, lo dice — no mete un sustituto a escondidas. La salida es un documento de cotización formal: tabla, impuestos, condiciones, listo para imprimir o enviar.

Decisiones de ingeniería

Decisión 01

Preguntar solo ante ambigüedad real

El mismo producto en varias tiendas no es ambigüedad — se elige el mejor precio y punto. El sistema solo interrumpe cuando hay productos genuinamente distintos en juego (marca, gama, tipo). Cada pregunta innecesaria es fricción que devuelve al cliente al Excel.

Decisión 02

Salidas honestas

Si un ítem no tiene coincidencia confiable, la cotización lo dice y ofrece reescribirlo o quitarlo. Un cotizador que rellena con sustitutos parecidos genera devoluciones y desconfianza — el costo aparece después, multiplicado.

Decisión 03

El LLM valida lo que los embeddings acercan

La búsqueda semántica trae candidatos cercanos en significado; un modelo de lenguaje confirma cuáles son realmente el producto pedido, con regla de categoría estricta y de tamaño flexible: si no hay presentación de 1 litro, la de 900 ml es respuesta válida — una freidora nunca lo es.

Lo que cambia para el negocio

Es un canal de ventas nuevo, no una mejora del existente. En el e-commerce tradicional el cliente navega los pasillos virtuales; aquí entrega la lista completa de su mandado y el sistema identifica en el stock exactamente lo que quiere, con su propia jerga: "esa cinta blanca para unir con rosca", "ese líquido para limpiar el óxido". La cotización deja de ser un trabajo y se vuelve una respuesta.

  • De horas por cotización a segundos, con el documento formal incluido.
  • Responder primero: la ventaja comercial más barata que existe.
  • Cada cotización queda registrada: histórico y trazabilidad de precios.
  • El equipo comercial cotiza volumen sin crecer en personas.

Dónde más aplica

Distribuidores y mayoristas

Listas de compra de clientes convertidas en cotización al instante.

Centrales de compras

Comparar el mercado por cada ítem del requerimiento.

Ferreterías industriales

Pedidos escritos "como habla el maestro de obra".

Áreas de compras corporativas

Presupuestar requerimientos internos sin cadena de correos.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre este caso

¿De dónde salen los precios?

De un índice de mercado que se construye según el rubro: catálogos públicos, listas propias del negocio o ambos. El índice se actualiza de forma continua y cada precio conserva su fuente.

¿Qué pasa si el cliente escribe con errores o de forma ambigua?

El parser está hecho para el lenguaje real: cantidades en palabras, marcas a medias, errores de tipeo. Y cuando la ambigüedad es genuina — productos distintos que encajan — el sistema pregunta con opciones simples en lugar de adivinar.

¿La cotización sale en formato presentable?

Sí: documento formal con tabla de ítems, impuestos, totales y condiciones, listo para imprimir, guardar como PDF o enviar. Y cada cotización queda registrada para seguimiento.

¿Puede cotizar contra nuestro propio catálogo en lugar del mercado?

Sí — el índice semántico se construye de las fuentes que definas: tu catálogo, el mercado, o ambos comparados. Es el mismo motor del buscador semántico, apuntado a la fuente que te sirva.

¿Tienes un desafío parecido?

Cuéntanos tu problema. Te diremos cómo resolverlo — y cuánto toma.